Agosto 15th, 2008
Tocar chufa, y a Palma
He estado en la base de La Iglesuela hasta el martes día 12, en estos días la actividad laboral se ha reducido a hacer inspecciones prevuelo, revisión del tanque de combustible y baterías y nada más. En consecuencia, he dedicado más tiempo a otras cosas, tales como leer, hacer ejercicio y ver las Olimpiadas.
En cuanto a lo de leer tengo poco que contar, ya que no es nada interesante; en cuanto a lo de hacer ejercicio si. Aquí en la base tienen un preparador físico específico, que les pone en forma y les controla la evolución a lo largo de la campaña, les hace andar con pulsómetro a todos, hacen yoga, estiramientos, etc… la verdad es que es algo bastante interesante y curioso ver las diferencias que hay de edad y de físico entre todos los que hay aquí en las 6 brigadas, pero todos se lo toman con la misma seriedad, y todos hacen los ejercicios sin rechistar (aunque normalmente son aptos para todos y Juan se preocupa de hacerlos amenos) -casi igual que en Galicia…jejeje-.
A parte de eso pues también he corrido alrededor de la base para sudar un poco, y como nota especial, el ultimo día, montamos una pelea el preparador físico, Juan, y yo.
Juan es un chaval -de 30 años- un poco más bajo, de constitución normal, pero ciertamente hábil -hacer mortales hacia atrás y demás pijadas-. Nos fuimos a la pista de volley que era de arena de playa y empezamos “el combate”… y menuda paliza me pego!!! el combate era estilo libre, es decir, valía todo, y todo quiere decir todo. Obviamente yo tenia un estilo acorde con lo que practico, y el tenia otro, bastante más eficaz…jejeje, consistía en acercarse a mi hasta agarrarme y tirarme, pero no era precisamente Judo, ya que el chaval me levantaba y me lanzaba hacia atrás por encima de sus hombros. La verdad es que flipe en colores, pero me lo pase bien.
Luego me enteré de que era campeón del mundo en no se que tipo de lucha, sambo creo que se llamaba.
Dejando lo deportivo a un lado hay que decir que de nuevo me las he vuelto a apañar para no tener que cocinar… eramos 4 en la base, dos pilotos y dos mecánicos, y yo, sigilosamente me sentaba en el sofá a la hora de hacer la comida, o me iba con los brigadas andaluces a jugar al diábolo (lo que hay que llegar a hacer, por dios…), luego a cambio fregué todos los días yo… no os vayáis a pensar…
Mi estancia allí acabó el martes a las 2 de la tarde, cuando cogí el coche y me puse dirección Alicante, allí he estado un día, ya que el 14 he cogido mi vuelo para Palma.




